Cada puente festivo o temporada
vacacional se presenta la misma problemática un turismo desbordado hacia el Parque
de los Nevados, con daños ambientales causados por un turismo desbordado donde
muchos ingresan a zonas sensibles afectando el entorno, esto sucede por falta
de un verdadero control efectivo por parte de las autoridades que se ubican en zonas
de acceso especificas dejando sin control el interior del parque. Olvidando de paso
la sentencia de protegerlo como sujeto de derechos
Acaso es el momento de replantear
medidas o de cumplir realmente con las ya determinadas en las sentencias y
normatividad vigente, como por ejemplo tener un cuerpo de vigilancia policial,
o ambiental con algunas facultades que realice el patrullaje a los largo y
ancho de la zona determinada como de protección aplicando de manera severa el
control como lo ordeno la Corte. Aunque existen procesos sancionatorios no son
lo suficientemente eficaces, las multas y el trabajo comunitario deberá ser
más coordinado para mitigar el impacto del alto tráfico turístico y de paso disuadir
a los infractores.
Apostarle al buen manejo,
mantenimiento y conservación del Parque Nacional Natural los Nevados (PNNN debe
ser el objetivo no solo de la mesa técnica que está conformada por varias
instituciones de orden nacional y departamental, es también responsabilidad de
las comunidades circunvecinas que podrían de la mano de los entes territoriales
conformar una especie de brigadas móviles ambiental de protección debidamente
dotadas.
Esto implica que el Parque,
representado por el presidente de la República y otras instituciones, tiene
derecho a ser conservado y restaurado integralmente, con un plan de acción conjunto
(que hoy se desconoce), de varias entidades para mitigar sus problemáticas
ambientales.
Las decisiones y acciones frente a la
preservación conservación hoy en su mayoría parecieran equivocadas, el
pico y placa ambiental que se anunció como una medida temporal se ha convertido
en permanente, lo cierto es que muchas de las decisiones son consideradas
equivocadas o deficientes, es momento de replantear una problemática que crece
a pesar de las buenas intenciones, que y requiere de medidas y control severo
Algunos incluso se preguntan si este caos es parte de intereses mezquinos.
