La preocupación aumentó tras los hechos reciente ocurrido en el norte del departamento
La creciente aparición de casos de
abigeato y carneo mantiene en alerta a las autoridades y al gremio de ganaderos
del Tolima. Ante el aumento de casos, los organismos de seguridad anunciaron el
refuerzo de los controles en zonas rurales, con el propósito de frenar estas modalidades
delictivas que golpean la economía campesina y representan un riesgo para la
salud pública.
Así lo afirmó Alfredo Bocanegra,
quien informó que se espera el arribo de refuerzos de la Dirección de
Carabineros, los cuales intensificarán la vigilancia mediante patrullajes
montados a caballo, facilitando el acceso y control en fincas, veredas y
predios de difícil ingreso.
La intranquilidad aumentó tras un
hecho reciente ocurrido en el norte del departamento, donde un camión de gran
capacidad fue abandonado luego de una persecución policial. En el interior del
vehículo se transportaban cerca de 17 reses, situación que generó serios
cuestionamientos sobre los controles en las vías rurales.
“Resulta inquietante cómo un vehículo
de estas dimensiones logra ingresar, cargar el ganado y salir sin ser
detectado”, señaló Bocanegra, al advertir sobre la necesidad de fortalecer los
puntos de control y la inteligencia en corredores rurales.
El funcionario explicó que, aunque no
siempre se denuncia de manera independiente, el carneo es una variante del
abigeato. Esta práctica consiste en sacrificar los animales en el mismo lugar
del hurto y extraer únicamente los cortes de mayor valor comercial, lo que
evidencia un conocimiento técnico por parte de los responsables.
Ante esta situación, se han
intensificado operativos conjuntos entre la Policía, las alcaldías municipales
y la Secretaría de Salud, debido al temor de que esta carne esté siendo
comercializada en municipios cercanos sin ningún tipo de control sanitario.
Es necesario que la población tenga
en cuenta, al no existir cadena de frío ni condiciones adecuadas de transporte,
la carne producto del carneo estaría siendo distribuida de manera informal,
representando un grave riesgo para los consumidores.
Las autoridades reiteraron que el
sacrificio y comercialización de carne solo puede realizarse en plantas
autorizadas por el Invima, cumpliendo estrictos protocolos sanitarios. Además,
se hizo un llamado a comerciantes y expendedores para que adquieran sus
productos únicamente en frigoríficos y puntos legales.
La compra de carne de procedencia
desconocida puede configurar el delito de receptación, el cual conlleva
sanciones penales.
“Más allá de una ganancia momentánea, está en juego la seguridad, la legalidad y la salud de toda la comunidad”, finalizó diciendo Bocanegra.