La Fiscalía situó la lupa sobre dos estructuras señaladas de estar detrás de asesinatos y del tráfico local de estupefacientes en La Dorada, Caldas. La investigación también pone la atención sobre una presunta injerencia en el norte del Tolima, mientras las autoridades avanzan en el esclarecimiento de los hechos y la identificación de sus posibles vínculos criminales.
La presunta
injerencia de estas organizaciones en el norte del Tolima pone sobre la mesa la
necesidad de esclarecer su alcance territorial, sus posibles conexiones y las
rutas que habrían utilizado para desarrollar actividades ilícitas en municipios
de esta zona del país.
La investigación
de la Fiscalía General de la Nación destapó detalles sobre el presunto
funcionamiento de ‘La Contra’ y ‘La Línea’, dos estructuras delincuenciales
señaladas de participar en una disputa por el control del microtráfico en La
Dorada, Caldas, conflicto que estaría relacionado con una cadena de homicidios
y ataques contra integrantes de organizaciones rivales, informantes y personas
que habrían colaborado con las autoridades.
De acuerdo con
la información oficial, la confrontación criminal habría dejado al menos nueve
víctimas durante el último año. Uno de los hechos más graves que se les
atribuyen es el asesinato de una mujer embarazada, perpetrado el pasado 21 de
abril en inmediaciones del sector conocido como Caño Lavapatas.
Las pesquisas
adelantadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) establecieron que los
presuntos integrantes de estas organizaciones habrían utilizado
establecimientos comerciales, entre ellos talleres de motocicletas, para
ocultar armas de fuego, estupefacientes y elementos destinados a la
dosificación de sustancias ilícitas.
Además,
presuntamente contaban con puntos de distribución, sistemas de vigilancia y
subestructuras que les permitían mantener presencia en distintos sectores de La
Dorada y municipios cercanos.
Uno de los
aspectos más llamativos de la investigación es que, según la Fiscalía, también
destinaban lugares y personas para realizar rituales de santería, con la
creencia de que estas prácticas podrían contrarrestar las operaciones de las
autoridades.
Los
investigadores también identificaron patrones de movilidad nocturna y el
presunto uso de motocicletas para ejecutar ataques sicariales. Estas
modalidades formarían parte de las líneas de investigación que buscan
establecer las responsabilidades individuales dentro de las estructuras.
Para avanzar
en el caso, el CTI, en coordinación con la Policía Nacional, realizó diez
diligencias de allanamiento y registro en La Dorada, que permitieron la captura
de nueve presuntos integrantes. Otras cuatro personas fueron notificadas de
nuevas actuaciones judiciales en centros carcelarios de Cómbita, Girardot y La
Dorada.
Entre los
señalados figuran alias Manolo y alias Pichón, identificados por las
autoridades como presuntos cabecillas de ‘La Contra’
