El senador
alertó sobre la caída de las reservas nacionales, el aumento de las
importaciones y el impacto que podría tener el encarecimiento del combustible
en los hogares.
Según Barreto
Castillo el futuro del gas natural en
Colombia mes complicado y las posibles
consecuencias que el aumento de los costos de suministro tendría para millones
de usuarios. Durante un debate de control político en el Senado, advirtió que
las tarifas podrían aumentar hasta un 400%, en medio de la reducción de las
reservas nacionales y la creciente dependencia del gas importado.
De acuerdo a
las cifras presentadas por el congresista, el panorama genera especial
preocupación porque el 85% de los usuarios de gas natural pertenece a los
estratos 1, 2 y 3, sectores que podrían verse afectados por un incremento significativo
en las facturas de los servicios públicos.
Barreto,
integrante de la Comisión Quinta del Senado, señaló que las reservas de gas
natural de Colombia disminuyeron cerca de un 70% entre 2012 y 2025, al pasar de
5.727 gigapiés cúbicos (GPC) a 1.717 GPC, de acuerdo con los datos expuestos
durante el debate.
El senador
sostuvo que esta reducción limita la capacidad de abastecimiento con producción
nacional y aumenta la necesidad de recurrir a mercados internacionales.
En cuanto a
los precios, indicó que el gas nacional históricamente se ha ubicado entre 3 y
6 dólares por millón de unidades térmicas británicas (MBTU), mientras que,
según las cifras presentadas con corte al 13 de octubre de 2026, el precio
reportado para ese año alcanza los 25 dólares por MBTU y el gas importado llega
a los 30 dólares.
A este
panorama se suma que, según el congresista, cerca del 40% de la demanda
nacional ya se abastece con gas importado, proporción que podría llegar al 50%
en 2027.
El senador
también se refirió al proyecto gasífero Sirius y cuestionó los plazos previstos
para que sus reservas puedan comenzar a abastecer el mercado colombiano.
“Los
colombianos necesitamos saber cómo se nos garantizará el servicio en el corto,
mediano y largo plazo. Nos han bombardeado con titulares de nuevos hallazgos.
Nos ilusionaron con Sirius, pero ahora dicen que debemos esperar cuatro años
para una primera molécula de ese gas”, manifestó.
“La discusión
va más allá de cuánto cuesta el gas: se trata de saber si Colombia tendrá
suficiente combustible para nuestros hogares, nuestra industria y la generación
de electricidad, y cuánto deberemos pagar los ciudadanos por garantizar ese
servicio”, aseverò.
Lo delicado
del debate se enfoca en la seguridad energética del país y la mayor dependencia
de las importaciones y por consiguiente al costo del servicio.